Una instalación de ventilación adecuada responde a un conjunto de sistemas y estrategias diseñadas para controlar la calidad del aire en espacios. Su objetivo principal es proteger y garantizar la seguridad en el espacio de trabajo.
Esta definición incluye tanto la ventilación por dilución del espacio como la ventilación localizada, a través de dispositivos como vitrinas extractoras, cabinas de seguridad o brazos articulados. Un sistema de ventilación eficaz permite eliminar vapores, gases, partículas y aerosoles, minimizando el riesgo de exposición.
Cuando hablamos de tipos de ventilación debemos tener claro que existen principalmente dos conceptos:
- Ventilación por dilución
- Ventilación localizada
En la mayoría de casos, en los laboratorios se necesita de la combinación adecuada de las dos, ajustándolas al proceso que se realice en cada laboratorio.
Ventilación por dilución
La ventilación por dilución es la que se da en la mayoría de espacios residenciales e industriales, consiste en garantizar que las concentraciones de ciertos compuestos estén controlados, en la mayoría de casos garantizando una renovación adecuada en las salas.
Esta ventilación tiene su punto fuerte en los contaminantes que se generan en zonas deslocalizadas, en el caso de un laboratorio, podríamos poner el ejemplo de un laboratorio de anatomía patológica de un hospital, donde se manejan una cantidad importante de muestras impregnadas en formaldehído (formol), y estas están repartidas en diferentes procesos por todo el laboratorio. La manipulación de estas muestras genera una emisión reducida pero continua, que se debe mantener por debajo de los límites de exposición que marca la normativa.
Para esta aplicación, la ventilación por dilución sería una buena solución.
Ventilación localizada
La ventilación localizada se basa en la captación en el origen de la generación del contaminante, sin dejar que este se diluya en la sala. Es un tipo de solución adecuada cuando se dan las condiciones de una generación del contaminante en un lugar concreto del laboratorio (en una maquina o puesto) y en una cantidad importante.
Algunos ejemplos de ventilación localizada son los brazos aspirantes o las vitrinas de laboratorio, que se encargan, con distintos niveles de seguridad, que el contaminante generado no se mezcle con el aire de la sala, y por lo tanto que entre en contacto con el personal del laboratorio.
Un ejemplo donde una solución de ventilación localizada es una buena opción, por ejemplo mediante vitrina de laboratorio, es un laboratorio de industria química, donde se realicen operaciones con compuestos volátiles, reactivos tóxicos o corrosivos que pueden liberar vapores peligrosos (como ácidos, bases fuertes, disolventes orgánicos, etc). La vitrina garantizará que los gases generados por las reacciones entren en contacto con el personal del laboratorio, conteniéndolos y expulsándolos del laboratorio en el mismo punto de generación.
Optimización de los sistemas de ventilación
Un laboratorio seguro es el que garantiza la calidad del aire en su interior, y para ello lo más eficiente es combinar los dos tipos de ventilación según las necesidades.
Un diseño adecuado de las instalaciones garantizará que se cumplan las condiciones de seguridad, teniendo en cuenta la eficiencia de la instalación, para ello desde Ventya trabajamos en esta dirección, implementando sistemas que se ajusten a cada laboratorio, teniendo en cuenta las necesidades del cliente y la seguridad en los espacios.